Editorial. La llamada de atención mundial sobre las fracturas por fragilidad ha logrado un apoyo sin precedentes

Editorial. Global Call to Action on fragility fractures achieves unprecedented level of support

Autor para correspondencia:

Oficina FFN
MCI Schweiz AG
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8052 Zürich
Suiza

Contacto SLAOT:
Francisco Forriol
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Resumen

La población mundial está experimentando el mayor cambio demográfico de su historia y una consecuencia directa de este "milagro de la longevidad", si no se controla, será una explosión en la incidencia de enfermedades crónicas que afectarán, sobre todo, a las personas mayores. Ante la ausencia de intervenciones sistemáticas por parte de los encargados políticos y sociales, este tsunami de necesidades puede terminar con los sistemas de salud y la asistencia social en todo el mundo. La osteoporosis, las caídas y las fracturas por fragilidad ósea seguirán estando en la vanguardia de esta batalla entre la cantidad y la calidad de vida.

Para 2010, la incidencia global de una de las fracturas por fragilidad más comunes e incapacitantes, la fractura de cadera, alcanzará los 2,7 millones de casos anuales. Las proyecciones más conservadoras sugieren un aumento de 4,5 millones de casos por año, en 2050. Si bien todos los países se verán afectados, en términos absolutos, Asia sufrirá la mayor parte de este aumento, ya que alrededor de la mitad de las fracturas de cadera ocurren en esta región. Los costos asociados son asombrosos, en Europa, en 2010, la osteoporosis costó 37 mil millones de euros, mientras que en los cálculos de los costos de fractura para 2020 en los Estados Unidos son de 22 mil millones de dólares.

Para que los sistemas de atención social y de salud puedan resistir este ataque, se precisa de una estrategia sólida y formar un ejército de profesionales de la salud. Esta estrategia debe transformar la forma de trabajar actual, tratamos y rehabilitamos a las personas que tienen fracturas por un hueso fragil, en combinación con la prevención de la mayor cantidad posible de fracturas. Esto último se puede lograr, en parte, asegurando que los sistemas de salud siempre respondan en la primera fractura evitando fracturas posteriores. Dicho de otra forma, que la primera fractura sea la última.

Hoy se ha dado un paso importante para cumplir con esta aspiración, una realidad con la publicación del Global Call to Action para mejorar el cuidado de las personas con fracturas por fragilidad. Está avalado por 81 organizaciones líderes de todo el mundo, que cubren los campos de la medicina y la enfermería para personas mayores, cirugía ortopédica, osteoporosis y enfermedad ósea metabólica, fisioterapia, rehabilitación y reumatología y se ha presentado el caso para la transformación de los siguientes aspectos de atención:

  • La atención médica y quirúrgica brindada a una persona hospitalizada con una fractura de cadera, una fractura dolorosa de la columna y otras fracturas importantes de fragilidad.
  • Prevención de fracturas secundarias y posteriores para personas que han sufrido su primera fractura por fragilidad.
  • Rehabilitación de personas cuya capacidad para funcionar está afectada por fracturas de cadera y otras fracturas importantes de fragilidad, para restaurar su movilidad e independencia.

El Global Call to Action fue concebido en un congreso anual de fracturas por fragilidad ósea (FFN), cuando seis organizaciones líderes se unieron para determinar cómo podrían colaborar de manera más efectiva y mejorar la atención de estas fracturas a nivel mundial. El autor firmante de la publicación, el profesor Karsten E. Dreinhöfer, señalaba que "las fracturas por fragilidad pueden devastar la calidad de vida de las personas que las sufren y están presionando a nuestros sistemas de salud ya e por sí muy sobrecargados". Dreinhöfer agregó: "como los primeros" baby boomers "han cumplido los setenta años, debemos tomar control de este problema inmediatamente antes de que sea demasiado tarde". El Global Call to Action demuestra que, por primera vez, todas las organizaciones líderes en el mundo han reconocido la necesidad de colaboración en una escala completamente nueva.

El Global Call to Action propone prioridades específicas para las personas con fracturas por fragilidad y sus organizaciones de defensa, trabajadores de salud individuales, organizaciones de profesionales de la salud, organizaciones gubernamentales y naciones como tales, aseguradoras, sistemas de salud y prácticas de salud, y la industria de las ciencias de la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que los años 2020-2030 serán la "Década del envejecimiento saludable" y las Naciones Unidas (ONU) celebrarán su Tercera Reunión de Alto Nivel sobre Enfermedades No Transmisibles, una oportunidad para que la OMS y las Naciones Unidas consideren las recomendaciones hechas en el Global Call to Action como un facilitador para sus iniciativas globales.

Más información en: www.fragilityfracturenetwork.org

Abstract

The global population is currently undergoing the greatest demographic shift in the history of humankind. A direct consequence of this “longevity miracle” – if left unchecked – will be an explosion in the incidence of chronic diseases afflicting older people. In the absence of systematic and system-wide interventions, this tsunami of need is poised to engulf health and social care systems throughout the world. Osteoporosis, falls and the fragility fractures that follow will be at the vanguard of this battle which is set to rage between quantity and quality of life.

By 2010, the global incidence of one of the most common and debilitating fragility fractures, hip fracture, was estimated to be 2.7 million cases per year. Conservative projections suggest that this will increase to 4.5 million cases per year by 2050. While all countries will be impacted, in absolute terms, Asia will bear the brunt of this growing burden of disease, with around half of hip fractures occurring in this region by the middle of the century. And the associated costs are staggering: in Europe in 2010, osteoporosis cost Euro 37 billion, while in the United States estimates for fracture costs for 2020 are US$22 billion.

If our health and social care systems are to withstand this assault, a robust strategy must be devised, and an army of health professionals amassed to deliver it. This strategy must transform how we currently treat and rehabilitate people who have sustained fragility fractures, in combination with preventing as many fractures from occurring as possible. The latter can be achieved in part by ensuring that health systems always respond to the first fracture to prevent second and subsequent fractures. In short, let the first fracture be the last.

A major step towards making this aspiration a reality has occurred today with publication of a Global Call to Action to improve the care of people with fragility fractures. Endorsed by 81 leading organisations from around the world, covering the fields of medicine and nursing for older people, orthopaedic surgery, osteoporosis and metabolic bone disease, physiotherapy, rehabilitation medicine and rheumatology, the case for transformation of the following aspects of care has been made:

  • The surgical and medical care provided to a person hospitalised with a hip fracture, a painful fracture of the spine and other major fragility fractures.
  • Prevention of second and subsequent fractures for people who have sustained their first fragility fracture.
  • Rehabilitation of people whose ability to function is impaired by hip fractures and other major fragility fractures, to restore their mobility and independence.

The Call to Action was conceived at an annual congress of the Fragility Fracture Network (FFN), when six leading organisations came together to determine how they could most effectively collaborate to improve fracture care globally. Lead author of the publication, Professor Karsten E. Dreinhöfer said “Fragility fractures can devastate the quality of life of people who suffer them and are pushing our already overstretched health systems to breaking point”. Dreinhöfer added “As the first of the baby boomers are now into their seventies, we must take control of this problem immediately before it is too late”.
The Global Call to Action illustrates that for the first time, all the leading organisations in the world have recognised the need for collaboration on an entirely new scale.

The Global Call to Action proposes specific priorities for people with fragility fractures and their advocacy organisations, individual health workers, healthcare professional organisations, governmental organisations and nations as such, insurers, health systems and healthcare practices, and the life sciences industry. The World Health Organisation (WHO) has declared the years 2020-2030 to be the “Decade of Healthy Aging” and later this year the United Nations (UN) will hold its Third High-level Meeting on Non-Communicable Diseases. The authors highlight the opportunity for WHO and UN to consider the recommendations made in the Global Call to Action as an enabler for their global initiatives.
Read more at www.fragilityfracturenetwork.org/CtA.



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